Saludo Hermano Mayor

Mis primeras palabras como Hermano Mayor me gustaría que fueran, lejos de una carta de presentación, una breve declaración de intenciones. Muchas de las personas que lean estas letras me conocerán, quizás no personalmente pero si por haberme visto desde joven ligado a esta corporación. Otras, probablemente, no sepan nada de mi y les gustaría conocerme. A ellas les diría que a lo largo de estos cuatro años tienen una oportunidad perfecta y estaré encantado de atenderles, algo que hago no para que vengan a mi, si no porque no me gustaría enumerarles de corrido los cargos que he ostentado a lo largo de mi vida cofrade o lo poco que haya podido aportar a la Hermandad.

Esta, cumplirá cuatrocientos cuarenta años el próximo ocho de Abril. Desde 1576, han pasado por ella todo tipo de personas, afrontando todo tipo de vicitudes y siempre, ha salido ganando el mismo: Él. Sería una torpeza por mi parte contarles mis proyectos, mis inquietudes y caer en lo banal porque verdaderamente, todo puede ser insustancial delante de Él.

Su nombre no hay que decirlo para saber a quién nos estamos refiriendo. Él es el mejor amigo, nuestro mayor confidente, el mejor médico y nuestro ejemplo a seguir. Él es quien sin llegar a tenerlos, tiene los pies en la tierra y sabe lo que quiere para nosotros. Él es tanto porque por Él hay personas ancianas que solo salen a la calle el Viernes Santo, porque por Él los relojes se paran y la gente se echa a la calle para buscarlo cuando Él sale para que vayamos a su encuentro. Por Él estamos aquí y a Él debemos nuestro respeto y oraciones. Él es quien manda y yo en todo caso, seré el que se cree que manda. Él debe ser nuestro objetivo y nuestro referente y por ello somos los encargados de cuidar la fe de todo un pueblo hacia Él, teniéndolo como epicentro de todas las cosas.

En momentos como los actuales, donde el laicismo se impone y las creencias religiosas son a veces poco valoradas, debemos luchar por Él y defender el mayor legado que nos dejaron nuestros mayores, que no es otro que la Fe en Cristo.

Ojalá que su misericordia venga sobre nosotros como lo esperamos de Él y nos ayude a tomar el camino correcto en cada momento. Por Él estoy dispuesto a trabajar como un hermano más; Si lo hago correctamente, que me lo premie y si no, que me lo demande.

Antonio Guillén Hidalgo

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Viernes Santo 2017

Fe de Bautismo

Todo aquel hermano de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno que haga entrega de su Fe de Bautismo, recibirá una cédula de inscripción (Diploma) con su fecha de alta en la Hermandad de Nuestro Padre Jesús  Nazareno.

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